En el siguiente blog encontrarás la forma en la que se debe prescribir el ejercicio en pacientes con cáncer y sus beneficios a nivel corporal:

  1. Sabías que el sedentarismo incrementa la debilidad muscular (por atrofia) que, a su vez, produce cansancio, acumulación de grasa corporal y la disminución de la autoestima y la motivación, es por ello que durante el tratamiento oncológico se recomienda realizar actividad física.

  2. El ejercicio en pacientes oncológicos, mantiene el tono muscular, contrarresta la debilidad ocasionada por los tratamientos, promueve el descanso nocturno e incrementa el apetito. En general, mejora la actitud del paciente frente a los retos terapéuticos que le plantean.

  3. Te recomendamos que el ejercicio que realices con pacientes oncológicos sea con familia o amigos, mejor al aire libre, realista, progresivo, no demasiado ambicioso, y que sea satisfactorio, no frustrante. Para ello puede ser interesante incorporar otras actividades como bicicleta, yoga, baile, taichí, etc. 

  4. El deporte (y la actividad física en general) mejoran la imagen corporal, la autoestima, el funcionamiento cardiaco, incluso el humor, la sociabilidad, genera nuevas habilidades, reduce la demencia y la depresión, la osteoporosis y las caídas en el paciente oncológico, se puede catalogar como un método de promoción y prevención. 

  5. Sabías que… la actividad física regular, disminuye la incidencia de, al menos, 13 tipos de cáncer, especialmente el cáncer de mama y el de colon, dos de los cánceres más frecuentes, así como la incidencia de cáncer ginecológico, leucemias y linfomas, y cáncer de próstata.

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