La articulación temporomandibular (ATM) es la articulación que está formada en la parte superior de la mandíbula y el hueso temporal del cráneo. Este hueso actúa como una bisagra deslizante y, en algunos casos, puede presentar problemas a causa de la complejidad de los movimientos que realiza.

Esta articulación une los huesos de la cara con el cráneo y es doble, es decir, hay una a cada lado de la cabeza. Realiza tres tipos de movimiento: hacia arriba y hacia abajo, hacia delante y hacia atrás, y hacia ambos lados, lo que realizar acciones como comer, bostezar y cantar, entre otras.

 Existen diversas técnicas de inducción miofascial, entre ellas se encuentra:

  • Inducción miofascial en la región orbicular ocular: Esta técnica se comienza colocando al paciente en decúbito supino, el fisioterapeuta debe colocar sus dedos índice y medio de la mano craneal por encima de la ceja, y los mismos dedos de su mano caudal por debajo del ojo. Hay que tomar en cuenta que la técnica debe durar unos 3-5 minutos para obtener la liberación miofascial significativa. 


  • Descompresión de los temporales: Esta técnica es muy útil y sencilla, la descompresión de los temporales permite que haya una simetría funcional entre ambos músculos y se realiza de la siguiente manera: el paciente debe colocarse en decúbito supino, la fisioterapeuta sujeta entre los dedos índice y pulgar los lóbulos de la oreja, luego realiza una leve tracción en un ángulo de 45° durante 3-5 minutos.

  • Inducción intrabucal del masetero: El fisioterapeuta debe hacer uso de guante de látex y debe hacer contacto con el masetero de forma intrabucal justo por debajo del arco cigomático. Esto se logra localizando primero el músculo, pidiéndole al paciente que cierre la boca y contraiga apretando sus dientes, una vez ubicado, el paciente debe relajar inmediatamente el masetero, y a continuación, el fisioterapeuta ejerce una leve presión comprimiendo el masetero entre su índice y el pulgar, dicha presión va aumentando progresivamente según tolerancia del paciente.

  • Inducción suboccipital: El paciente en decúbito supino, el fisioterapeuta apoya sus codos en la camilla, coloca sus manos debajo de la cabeza, con el pulpejo de los dedos se debe palpar también las apófisis espinosas de las vértebras cervicales y deben subir lentamente hasta sentir los cóndilos occipitales. Luego se prosigue con el movimiento de los dedos suavemente hacia abajo hasta encontrar el espacio entre los cóndilos y la apófisis espinosa del axis donde realizará una presión con los dedos índice, medio y anular de cada mano. 

  • Compresión- descompresión de la ATM: En esta fase de compresión el fisioterapeuta coloca sus dos manos sobre la mandíbula del paciente de tal manera que sus dedos anular y medio estén por debajo del ángulo de la mandíbula, los demás dedos deben controlar el movimiento. Posteriormente, con ambas manos, procederá a realizar una suave tracción durante aproximadamente 60 segundos hasta que se logre la relajación del músculo. En la fase dos consiste en la descompresión de la ATM, el fisioterapeuta coloca su dedo medio justo por debajo de la ATM, el resto de la mano sostiene la cabeza del paciente y posteriormente se aplicará una suave presión caudal hasta obtener la relajación. Después de este procedimiento, el paciente debe abrir y cerrar la boca suavemente de una forma lenta y progresiva. 


Certificación Internacional en Bases Conceptuales Generales de la Articulación Temporomandibular

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